Capítulo 2 :
Enemigos.
LoLa's estaba
abarrotado de gente. Por suerte William y Paola tenían mesa lista.
Ciel iba parado
al lado de Victoria, prestando atención a todos los rostros que le
pasaban por al lado, lo que cual puso intranquila a la castaña.
Paola le guiño
un ojo de complicidad, y Victoria entendió que Will no le había
dicho que conocía a Ciel desde hace mucho.
- Hola Chicos – Saludo Victoria tratando de que no notaran sus nervios – ¿Jugamos ? - Dijo señalando el Billar.
- Claro – dijo irónico Will.
- Iré por algo de beber, ¿ que quieren ? - Ciel sonreía como de costumbre.
- Picardo ...- murmuro Victoria preparando las bolas para jugar.
- Lo mas fuerte que tengan – Dijo Paola guiñando un ojo a Ciel.
- Te acompaño – Dijo William desafiante.
Victoria los vio
alejarse y torció la boca en una mueca rara. No podía oírlos Con
tanto alboroto. Pero hablaban, lo sabía, aún podía verlos.
- Hey, solo quiero que sepas una cosa Niño bonito – dijo Will enojado después de Ordenar – Si Victoria sufre por ti, te enterrare por 100 años en una tumba para que te pudras. - hizo una pausa – mejor que sea por toda la eternidad – concluyó tomando dos de las ordenes y sonriendo malicioso.
Ciel rodó los
ojos e hizo caso omiso a los celos del chico. Cuando llego hasta
donde estaban Las chicas y entregó el Picardo a su novia y ella le
sonrió contenta.
Victoria era
hermosa, buena persona , sarcástica, petulante. Pero no importaba el
estaba enamorado de esa mezcla, le encantaba. Sabía muchas cosas
sobre ella, en su periodo como humano habían hablado mucho sobre los
dos. También en ese entonces le parecía alguien lleno de cultura,
estaba maravillado. Incluso ahora, le impresionaba la pasión con la
que hablaba sobre las cosas que le gustaban, como el Arte.
Ciel notó lo
parecida que era Victoria a su madre. El cabello oscuro y sus ojos
verdes, que eran como zafiros. También la estatura de su padre y sus
labios carnosos; pero era mas parecida a su madre, majestuosa y
exótica.
De repente desvió
su mirada de la chica, al notar algo raro entre la multitud de que
hablaba y bailaba. ''Mierda'' pensó, pero al parecer lo dijo en vos
alta por que Victoria, Paola y Will lo miraron.
- Ciel – Llamo su novia - ¿Que pasa?
- William Recuerdas que me dijiste que la cuidarías pase lo que pase – el muchacho asintió – Bueno, seras el Héroe. Lleva a las chicas a casa de Victoria, cierra todo y no dejes entrar a nadie que no sea yo. Corre... - beso la frente de a chica que tiraba de su manga asustada, eso la hacía parecer mas pequeña, mas frágil – Ve con el y no mires atrás ¿ entendiste ? - le pregunto y ella asintió confundida – entra en contacto con John y Elena, ellos nos ayudaran – Beso a la chica otra vez – ahora corre, vete …
William tomó
suavemente a la chica por el brazo, Victoria soltó la mano de Ciel
con esfuerzo. Desaparecieron entre la gente y Ciel se dirigió hacía
afuera.
Alguien lo seguía.
Victoria miro
horrorizada su casa destrozada. Había libros y muebles por el suelo,
los bonitos cojines bordados que le había regalado su abuela eras
solo algodón y tela desgarrada, había cosas esparcidas en la
escalera.
- Oh dios – dijo en un susurro exausto.
- ¿ Qué Pasó aquí? - dijo Paola recogiendo los libros del suelo.
- Esto es como la vez que la barra entro en mi casa...- murmuro William .
- ¡JAMES! - Dijo Victoria Preocupada - ¿¡James !? , ¿ donde te metiste pequeño bastardo ? - llamaba al gato.
- Estoy aquí – se escucho y Paola Y Will ahogaron un grito. Un tigre enorme bajaba la escalera – Ya me encargue – comunicó y en una nube de humo gris volvió a ser un inocente gato Persa.
- James, ¿Quienes eran, que querían ? - Victoria hizo caso omiso a la sorpresa de sus amigos.
- No lo se, pero estoy casi seguro que a ti – dijo con ironía.
- ¡Stop ! - chillo Paola - ¿ Vik, por qué tu gato habla y se convirtió en un tigre? - preguntó histérica.
- James, es un cambiante. Puede transformarse en lo que quiera; pero su forma original es un gato persa. - dijo sin prestar mucha atención .
- Tienes un gato parlante ...- Dijo William parándose junto al animal.
- Cambiante – Repitió El Gato molesto – si quiero puedo convertirme en un león y cenarte.- advirtió al chico, que se alejó rápido.
Victoria Soltó
una palabra no muy propia para una dama. Tenía unos Libros en la
mano.
- Mis mejores libros hechos pedazos – Dijo furiosa, arrojando los papeles como una nieve blanca – ¡ Dios ! -Se tapo la cara con las manos.
- ¿a donde esta Ciel, Victoria ? - Pregunto James desde el comedor.
- No tengo idea – dijo La castaña se acordó de lo que le había dicho '' ponte en contacto con tus padres'' - ¿ y mi celular?
- ¡En estos momentos no se puede checar Facebook ! - Dijo Paola.
- ¡Cállate Paola! - chito James.
- Toma – William le entregó el celular a Victoria.
- Gracias. - empezó a caminar (como lo hacía siempre que hablaba por teléfono) – ¿Hola ? Si, con la Casa François - Hubo una pausa.
- ¿Quien Habla? - dijo una vos melodiosa del otro lado.
- Habla Victoria , ¿ ya no reconoces mi voz, Elena ? - Dijo Tranquila.
- Victoria François - dijo La mujer secamente – Disculpe, pero esa chica murió hace Años...
- Agh ! Mamá no seas melodramática.- Cambió el celular de oreja.
- Para mi estas muerta. - Musito.
- Puedes pasarme con John – dijo nerviosa y enojada – no quiero hablar contigo si te pones en victima – se quejo.
- Tu hija – dijo Elena.
- ¿Hola ? Victoria, hija. Dios mio – dijo John François – He querido Llamarte desde que pasó lo que pasó con Ese chico. Tengo que contarte la verdad, hija mía, ya no puedo continuar mintiendo ...- sonaba arrepentido.
- Papá, Primero, Cálmate. Segundo, Ya se la verdad, tu conciencia puede estar tranquila – Tranquilizó – Ciel me dijo que los llamara...
- ¿te encontró ? - interrumpió Elena Sorprendida.
- ¿Que pasó?, ¿ estas bien ? - continuó John.
- No lo se. El dijo que los llamara, que ustedes nos ayudarían. ¿ que quiso decir con eso? - Contesto Victoria algo preocupada.
- Iremos. Mañana por la mañana te veremos en la Mansión cerca del cementerio – dijo John mas serio .
- Esta bien – dijo su hija ahora mas asustada.
Victoria
estaba segura de una cosa: algo estaba Pasando, mucho mas grande que
cualquiera de ellos. La mansión de la familia, ubicada en Nueva
Orleans, mas específicamente cerca del cementerio; era un fortaleza.
Los François eran la familia de vampiros mas antigua. Esa casona
había sido, durante muchos años – cerca de las primeras veces que
Victoria y su familia volvían a la ciudad – un refugió para los
seres sobrenaturales que necesitan asilo, los que eran buscados por
la corte, y otros que solo habían perdido su casa o eran jóvenes.
Y ahora debía
volver a esa horrible casa donde ella había enterrado su pasado.
Ciel Golpeó la
puerta de la casa de Victoria. Eran eso de las tres de la mañana, y
se escuchaban los movimientos dentro.
Paola abrió la
puerta, le dedico una sonrisa de alivio y lo dejo entrar.
El chico se
encontró con el desorden y el polvo. Cuando Victoria lo vio, corrió
a abrasarlo; el noto que aún llevaba el vestido , solo que ahora
estaba descalza y tenía toda la ropa arrugada, como si hubiera
dormido vestida.
- ¿estas bien?- le preguntó ella.
- Si, tranquila. - Calmo el joven - ¿están bien ?
- Si. - dijo Paola, era la primera vez que la escuchaba tranquila.
- Llamó a sus padres dijeron que mañana debíamos verlos en la mansión, cerca del cementerio – comunico William.
Victoria no
dijo nada, solo subió a su habitación.
- Nosotros ya nos íbamos. Debemos buscar nuestras cosas, nos vemos mañana a las 9 a.m – dijo Paola y salio de la casa seguida por Will.
Ciel cerro
la puerta y se dirigió a la planta superior.
- Viky – llamo a su novia, que estaba haciendo las maletas.
- Deberías ir a preparar tus cosas – dijo ella en respuesta Pero a pesar de que no lo mirara, Ciel sabía que estaba llorando.
- Hey – tomo su mano y la giro para ver su expresión asustada, confundida y nerviosa – Tranquila, estoy aquí. - la abrazó. Ella lloraba – No te dejare sola – le aseguró abrasándola mas fuerte.
- Dijo que para ella estaba muerta. Ya no soy su hija – murmuraba la chica entre lagrimas.
- Solo esta dolida, no es cierto – dijo Ciel – escuchame – pidió – Si no dejas de llorar te quedaras seca – ella sonrió triste – Ya no llores. Yo ahora Voy a buscar mi bolso, pero solo si dejas de llorar – ella asintió – Si algo pasa solo llamame, te escuchare. -La beso apasionadamente y la abrazó.
- Te amo – le susurro ella al oído.
- Te amo – Le contesto el.
Ciel salió y
ella lo miraba desde el balcón. Se alejo, y llego a su casa. Intento
armar un bolso lo mas rápido posible. No dejo nada en la casa, ni
libros ni ropa, nada.
Nada que
pudiera indicar que había estado en la casa. Cargo las cosas en su
camioneta y se dirigió de nuevo a la casa de Victoria.
Cuando llego
allí, ella dormía envuelta en una frazada en su cama. Tenía el
cabello alborotado sobre la Almohada. Se veía muy pequeña. El se
recostó a su lado y se durmió.
Al día
siguiente Victoria despertó con la mejor imagen. Ciel dormía
profundamente, parecía mas chico, con las mejillas coloradas y las
largas pestañas.
Besó su frente
y bajo a la cocina a preparar el desayuno miro el reloj y eran la
ocho y veinte de la mañana. A las nueve llegaban Will y Paola.
Unas manos la
tomaron por la cintura y unos fríos labios besaron su mejilla.
- Bueno días – dijo una voz que no era de Ciel. Se giro nerviosa para ver a un Zombie sonriendo.
- ¡Ciel ! - Grito asustada Victoria.
Se soltó del
hombre y empezó a subir la escalera. Dio un tras pie y calló, unas
manos la sujetaban de los tobillos. Ella solo podía forcejear e
intentar soltarse.
- Quedate quieta – susurraba el desconocido – No te dolerá nada...- comenzó a reír.
- ¡ Ciel !- Repitió - ¡Ciel, Por favor ! - la desesperación se apodero de ella.
Solo grito y
lloro. Y lo único que vio fue una luz azul muy brillante pasar por
encima de ella.
El peso del
hombre ya no estaba sobre ella, se giro de espaldas y vio a Ciel
Parado en lo alto con un arco enorme.
- ¡Largate ! - Grito Ciel a El desconocido. El zombie Gruño, y se fue.
- Dios mio – dijo Victoria, y se percato des ardor en su rostro – me ha arañado, hijo de puta – se percato de la mano de Ciel en su hombro.
- Sanaran – dijo el chico mirándola con atención.
- No, no lo hará – dijo ella parándose – ¿Te conté la parte que soy híbrida y no necesito sangre para sobrevivir?.
- Por eso no te defendiste – entendió el – Dime ¿en que estabas pensando ? - pregunto enojado.
- No me hables así. Yo no quiero ser esto, si hay algo humano en mi, prefiero vivir la experiencia – Victoria se cruzó de brazos, indignada.
- Ahora vengo – Ciel salió a fuera, y se escuchó el ruido de la puerta del auto.
- Mierda – murmuro ella bajando la escalera. Fue hacia su radio y lo prendió, por suerte funcionaba, una canción coreana o algo así sonaba – bueno algo es algo.
Fue al baño
y busco el botiquín. Se limpió las heridas y cuando estaba por
ponerse Alcohol Ciel llego con una reserva de Sangre. Podía olerla,
se miro al espejo y sus ojos eran brillantes y las venas alrededor
eran notorias, sentía sus colmillos.
- Eso es lo que hace vivir si sangre – Ciel señalo su rostro y le entrego la bolsa.
- No, no puedo – dijo Victoria nerviosa.
- No eres un humano – dijo Ciel tranquilo – si puedes, ¿ a qué le temes? - preguntó.
- A mi control – dijo ella asustada- hace unos años mate a una persona, por no tener control y fue entonces cuando decidí dejar de alimentarme.
- Eso no pasará, estarás bien. Yo te ayudare con tu control. - aseguró el.
Victoria aún
desconfiada se dio vuelta, el acarició su rostro. Tomo la bolsa con
manos temblorosas, rompió el seguro y coloco la boca de la bolsa
entre sus labios.
La sangre paso
por su garganta como agua, pero sació su sed, su hambre. Podía
sentir como sus heridas de la cara sanaban al igual que sus brazos,
las cuales eran mas profundas y dejaron cicatrices. Ciel le sonreía
con orgullo.
- Lo vez No pasó nada.
- Es increíble – dijo riendo.
- ¿ que cosa? - dijo el frunciendo el cejo.
- No solo curo mi cara - dijo señalando su muñeca en la cual tenía un esguince.
- Lo ves – repitió el morocho.
- Alguien viene – dijo Victoria
William venía
hablando, mas bien discutiendo, con Paola.
- Hay bueno – cedió Will – eres tan cabeza dura.
- Buenos días – Paola frunció el entrecejo – Victoria, tus brazos ...- musitó.
- No importa, tenemos que irnos – dijo autoritaria – Me voy a cambiar carguen los autos, iremos por separado.
Victoria Se
puso pantalones holgados con una remera de franela sin mangas. Era
la primera vez que no le molestaba que se vean sus brazos marcados
por el pasado. Se puso unos borcegos negros y se hizo una trenza para
sostenes todo el pelo.
Cuando bajaba
la escalera todos en la habitación incluso James se la quedaron
mirando. Respiro hondo y tomo su bolso.
- Es hora de irnos – dijo al final.
James era un
adorable gatito, en el asiento delantero del auto, pero Victoria
sabía que no tenía nada de frágil. El la miraba Preocupado y
asombrado.
- Volvemos a las andadas – dijo James – No sabía que te pondrías el traje – admitió.
- Yo tampoco – dijo la chica – fue un impulso. ¿ y tu, no te cambiaras a tu forma humana ?
- Cuando lleguemos- James se lamía las patitas.
- Sabes que Stefan es alérgico al pelo de gato – bromeó ella
- estas igual que tu madre, así vestida, con la trenza – dijo James melancólico.
- Si, bueno, yo soy mas sexy – Sonrió abiertamente.
Se escucharon
las risas de Will, Paola y Ciel desde los autos.
- No lo se Jem – admitió Victoria – mamá , esta decepcionada de mi. Nunca superará que la abandoné.
- Algún día tendría que vivir esa experiencia – observó el.
- De todas formas, no me importa lo que ella piense – se encogió de hombros- me importa mas mi padre.
- El te ama, hagas lo que hagas – dijo James muy seguro de si.
- Llegamos – dijo Victoria estacionándose frente a un hotel Gigante.
- Por dios – dijo James que había cambiado. Prendió el radio y Katy Perry sonaba con la canción Dark Horse .
- Que Gracioso – Dijo sarcástica Ella .
- Te encanta esta canción – dijo Jem mientras la puerta se abría – Canta .
- No, no lo haré.- el la miro levantando una ceja y empezó a cantar la parte de Jeicy . Y ella lo siguió riendo y avanzó con la camioneta. - eres un idiota James – le dijo con cariño.
- Me suena a envidia – dijo El chico que tenía un ondulado cabello gris.
- ¿Por que tu pelo es así? - dijo ella – es raro – hizo una mueca extraña.
- Preció por la vida que llevo– dijo el tranquilo – me gusta me hace ver interesante.
- Tus ojos Verdes, que por cierto a mi me quedan mejor , no ayudan – bromeó – lo hace todavía mas raro – se esforzó por no reír
- Ya quisieras – la golpeó el brazo.
- ¡DIOS! - Grito Victoria, dando una frenada – Mamá .. - masculló.
Victoria no
recordaba a su madre con un aspecto tan maltrecho. Se veía su pelo
despeinado y sus ojos sin vida. Lunas negras los adornaban por
debajo. Y su vestido Gris la hacía parecer mas vieja de lo que era,
y si que era vieja , Pensó Victoria.
- calla a Katy – Le dijo a James , pero este ya había bajado del auto e iba hacía Elena – Mierda – murmuró y se bajo enojada del auto.
Stefan venía
caminando, ella paro bruscamente , para luego salir corriendo hacía
su hermano y abrasarlo. El chico se aferró a ella.
- Stef – dijo ella alegre.
- Victoria .. - la frase de John se ahogó en el cabello su hija.
- Papi – lloraba ella. - Perdoname. Tendía que haber escuchado toda la historia – Le susurró entre lagrimas.
- No, nosotros debimos escucharte. Debimos intentar razonar con Ciel, no convertirlo y ya. Perdonanos – suplico Stefan.
- Están perdonados – sonrió Victoria abrasándolos – Jem – llamó ella - ¿James ? - lo vio abrasado a Elena y ella lloraba mientras murmuraba en portugués – alejate de el – Ordenó y Elena se volteo.
- ¿ De qué hablas ? - Preguntó la mujer desafiante – Es mi hijo, mocosa. Me merezco estar con el – Paola y Will se miraron con ojos como platos y Ciel miraba a su novia con ojos de preocupación.
- Eres una hipócrita – dijo furiosa Victoria – No hiciste nada cuando lo condenaron a la vida que lleva – sus manos eran puños.
- Chiquilla descarada – Elena le dio una bofetada.
- Ves Jem, yo no soy parecida a ella – dijo cortante y la expresión de Elena cambió. No podía creer lo que había hecho.
- No – bajo la mano su madre – no, espera Victoria – llamo Elena, pero su hija ya caminaba hacia la casa frotando su mejilla enrojecida - ¿ Qué fue lo que hice? - se volteo hacía su hijo menor pero el iba con su hermana subiendo la escalera de la entrada – James …
- déjalo estar Querida – dijo John tan tranquilo como siempre, pero el veía su enojo en su expresión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario