Promesas
De Amor.
Capitulo 1:
Revivido de las Cenizas del pasado.
''We Found
Love'' Sonaba en la radio. Victoria Bajo, irritada, el volumen y
empezó Wrecking Ball. '' ¿Que Rayos le pasa al mundo Hoy ?'' Grito
al radio.
Habían pasado
7 años desde la muerte de Ciel. Justamente era el ''aniversario'' de
la misma, y a la presentadora se le ocurría poner canciones tan
tristes.
Ese día, como
habían comunicado, un chico nuevo llegaba al colegio.
Estaba nublado.
Anuciaron lluvia en los siguientes días. Victoria Adoraba los días
lluviosos. No hacía falta usar su anillo de día.
Solo agarro su
bolso, apago las luces y salio. En el Garage, su gato estaba
esperando la.
- Hola James – Saludo al animalito.
El se enredo
en sus piernas. Victoria no podía evitar pensar que parecía una
pelusa.
Arrojó sus
cosas dentro de la camioneta, para abrir la puerta. Parado de
espaldas estaba William GoldenBlack, Vecino y amigo, ademas de
compañero de colegio.
- Hola Will – Saludo ella- Sube, que ya salimos.
- Ok – sonrió y se adentro en la habitación – ¡james! - Grito de repente- ¡Baja de ahí ! - gruño al gato.
- Hay, ya. ¡Deja lo en paz ! - la voz de Victoria llego a los oídos del chico.
El viaje fue
tranquilo, a las 7:00 de la mañana no había nadie en la calle y eso
hacía mas fácil el manejar. En Nueva Orleans, Todos dormían hasta
las ocho de la mañana.
Cuando
llegaron al colegio, o lo que muchos llamaban prisión, Paola los
esperaba Entusiasmada en la puerta. Su cabello rubio la hacía
resaltar entre la multitud de estudiantes.
Ya dentro del
Salón. Paola comenzó a hablar:
- ¿Como creen que sea? - decía soñadora.
- Seguro un Torpe – Bromeo William y Victoria soltó una risita – O tal vez sea Gay – sentenció, Y PAola lo Golpeo con su revista en la cabeza.
Entre risas, la
puerta del salón se abrió. Victoria jugueteaba con un mechón de su
cabello castaño; Y Cuando levanto la vista el director hablaba sobre
el chico nuevo.
- Bueno Chicos, les presento a su nuevo compañero – Un chico entro en la habitación. El corazón de la castaña dio un vuelco.
- Por dios...- murmuro para si.
- El es Ciel Hanks. Viene de washington. Espero que lo traten debidamente. - dijo por ultimo y se retiró.
Victoria no
reaccionaba. No podía dejar de pensar en lo que estaba pasando.
El resto de la
clase se quedo en silencio, y el reconfortante sonido de la campana
del receso la atropello. Tomo sus cosas y se dirigió a su Loker.
Por distraída
se choco con alguien y sus libros cayeron ruidosamente en el suelo;
cuando levanto la vista, unos ojos conocidos la observaban.
Ciel.
- Lo siento – se disculpaba recogiendo los libros y la carpeta de la castaña – no te ví – le sonrió.
- Oh, no importa, fue mi culpa también – se maldijo internamente. Empezó a caminar y él fue tras ella.
- Espera no se tu nombre – dijo él todavía sonriendo.
- Yo se el tuyo – dijo ella – no hace falta que sepas el mio – sonrió.
- Claro – frunció el entrecejo. - de todas formas me gustaría saber tu nombre, para mi hace falta.
- Victoria François – Le estrecho la mano.
- Un gusto Victoria – sonrió tan dulce que el corazón de la castaña se hizo añicos.
Sintió las
lagrimas en los ojos así que se fue rápido, dejando a Ciel
desconcertado.
Victoria le pidió
a William Que la excusara con los profesores, que mintiera sobre que
se sentía mal.
Mientras
manejaba lloraba de impotencia , y unos miles de sentimientos mas.
¿Que clase de broma cruel le jugaba el destino?
Estaciono, tomo
sus cosas y bajo del auto, entro a la casa apurada y cerro la puerta
dando un portazo.
Se quedo
dormida en la cama. Y al despertar tenía toda la ropa arrugada,
haciendo caso omiso a eso salio al balcón. La brisa primaveral
soplaba y le alborotaba los rizos.
Cuando bajo la
vista un Chico estaba parado en su patio delantero. Reconoció el
cabello negro y oscuro como la noche y la piel pálida a pesar de la
escasa luz.
Era Ciel.
Ella bajo
rápido, pero cuando salió el ya no estaba. Se había esfumado.
Confundida volvió
a entrar. Cuando lo hizo el teléfono sonó del otro lado de la
habitación.
Corrió hasta
el y lo atendió.
- ¿Hola? - una vos grave soñaba en la bocina - ¿Vik?
- Si – contesto ella sin prestar atención.
- Soy yo William- Hablo con jubilo el chico- Te llamaba para decirte si querías ir a el Grill Mañana, vamos a jugar al pool.
- Esta bien, ¿a que hora? - inquirió la castaña.
- Pasaré por ti mañana – Dijo will - como a las 6 ¿ esta bien ?
- Si, por supuesto – mintió ella.
Corto y
decidió ir a darse una ducha. Había sido un día largo, y confuso.
Se sumergió en
la tina deseando que el agua alejara los recuerdos de Ciel y su
Familia. Pero no funciono, el agua lo lava y quita todo, pero no las
memoria y sueños aterradores.
Se puso su
camisón y se cepillo el cabello. Al instante sus rizos caían como
una cascada marrón.
Tocaron el
timbre y fue a atender preguntándose quien sería tan tarde, para
solo encontrarse con un Clavel y una pequeña nota.
''Espero que te
sientas mejor. C''
Sonrió
enternecida. Puso la bonita flor en un jarrón sobre la mesa y guardo
la nota en el cajón del mueble del comedor, y cuando empezó a subir
la escalera James, el regordete gato persa, la esperaba en lo alto.
Al día siguiente
Justin Timberlake la despertó con la canción SexyBack en la radio.
Cantando se levanto y se vistió; Solo eligió unos pantalones
negros con una simple remera de franela sin mangas. Pero al ver su
reflejo en el espejo y ver sus cicatrices se arrepintió y se puso
una camisa manga larga color limón con sus botas de siempre.
Preparo un café
con leche espumado y se lo tomo de una, sin pensarlo dos veces.
Fue a hacer
las compras. El mercado como era de esperarse estaba abarrotado de
gente. Tomo un canasto y buscó por las góndolas.
No tenía
hambre pero tenía que comprar alimento para El gato y algo para la
cena si es que cenaba.
Distraída dio
un tras pie con el canasto de un señor que peleaba con una gaseosa
que no quería salir de su estante. No callo al suelo gracias a que
alguien la sostuvo justo a tiempo.
- ¿nosotros no encontraremos siempre así? - dijo Ciel Riendo - ¿estas bien?
- Si – contesto cortante. Había empezado a caminar otra vez y el la seguía.
- ¿Te gusto el clavel? - dijo tomándola por sorpresa.
- Si, son mis flores favoritas. Gracias.- intento sonar lo mas desinteresada posible.
- Vivo a un par de cuadras de tu casa – comunicó – tal vez un día de estos podamos ir al parque, ¿ te gustaría? - dijo con timidez .
- Si ¿por que no? - dijo la castaña – Hoy vamos al bar que esta a la vuelta de mi casa, no se si quieres venir... Sera divertido – se sintió una estúpida.
- ¿ a que hora? - pregunto.
- Pasa por mi casa a las 4:30 si quieres y charlamos. - opino ella.
- Esta bien nos vemos en un rato Victoria – su nombre fue como un beso. ¿o le había besado la mejilla cuando se fue ? La verdad que no lo sabía.
Ciel llegaría
en cualquier momento. Se miro por quinta vez al espejo, el vestido
rojo escotado con mangas y falda con movimiento le resaltaba la
figura, solo le faltaban los zapatos de tacón. Sonó el timbre, así
que bajo a abrir.
El llevaba unos
Jeans oscuros y una camisa, suelta, blanca. Estaba tan Atractivo y
Victoria no pudo evitar morderse el labio.
- Hola de nuevo,¿ no vas a caerte o si ? - bromeó el .
- No, te prometo que no habrá mas caídas, por favor, pasa.- Lo invitó.
- Que bonita casa – comentó Ciel admirando la decoración.
- Gracias que amable – ella noto que no tenía frío a pesar del viento que había fuera – puedes colgar tu abrigo ahí – señalo el perchero - ¿ quieres algo de beber? - pregunto suspicaz.
- Un vaso de agua no estaría mal – contesto – a por cierto, estas hermosa – se paro en el umbral de la cocina. Victoria reparo en lo silencioso que era al moverse.
- Tiene que ser una broma – masculló. Escucho el ''¿que?'' de Ciel – ¿No te apetece mas, un poco de sangre ? - se giró cruzada de brazos, si quedaba mal con el chico juró a si misma, que iba a enterrarse bajo tierra.
- No se de que hablas...-
- oh, claro que sabes – aseguro ella - ¿ desde cuando eres un vampiro?
- Espera, es que … - vio como la chica lo miraba enojada y cedió - Hace 7 años – confesó, se dio cuenta que era en vano mentir.
- Claro ahora entiendo. A eso se referían con '' le dimos su merecido'' – cruzo el comedor enojada y se sentó en el sofá y puso la cara en las manos – no sabes cuanto lo siento Ciel.
El, de un momento
para otro, estaba sentado junto a ella, observándola atento.
- Enserio Ciel,no sabes cuanto lo siento– repitió. Levantó la vista y el paso su dedo pulgar por su mejilla para limpiar las lagrimas que habían brotado.
- No te disculpes Victoria no fue tu culpa, yo tenía miedo, iba a hacer algo de un cobarde. Me lo merecía, merezco y me lo voy a merecer – tranquilizó – solo ve el lado positivo de todo esto, estaremos juntos para siempre, si es lo que quieres...
- Ciel … - el posó sus labios sobre los de ella. Eran suaves como la seda, fríos.
- cuando me contaste la verdad el miedo me invadió, el que debería pedir perdón soy yo, y la que debería perdonarme eres tú. .
Se quedaron
hablando cuando el timbre sonó . Victoria se levanto del sofá y
abrió, y ahí estaba William.
- lamento interrumpir – dijo el, viendo a Ciel.
- No, Will – salió tras el que se marchaba – Espera, ¿ que te pasa?
- Suéltame Victoria – se soltó bruscamente – No tienes que darme explicaciones de tu vida. No te creas que me importa que estés compartiendo baba con alguien que acabas de conocer..
- Recuerdas la historia que querías que te cuente, de por que me aleje de mi familia – el asintió cruzado de brazos – Es el, mi padre me hizo creer que estaba muerto, pero no, lo convirtió en alguien como yo, como tu. ¿Entiendes ? - temblaba mientras hablaba.
- Creí que te alejaste en busca de independencia – replico el .
- Pues, no fue así William – dijo ella fúnebre – Ademas ¿ por que te molesta tanto?. Es mi vida , y creo ser lo bastante grande para decidir por mi misma – despotrico La castaña.
- Me importa por que te quiero. Esa es la razón – empezó a caminar – Te veo en el Grill . - desapareció.
Victoria se
quedo estupefacta, sintió el aliento de alguien que respiraba en su
nuca y eso la hizo estremecer. Ciel La miraba preocupado. Había
escuchado todo, había estado parado en el umbral de durante la
incomoda conversación .
LA
castaña sentía las lagrimas en sus ojos. Y el morocho ya la estaba
abrazando comprensivo.
- ¿ no puedo estar mas de 20 minutos sin llorar? - Pregunto ella Enojada.
- Es algo totalmente normal, Preciosa – dijo el chico.
Gracias por leer dejen sus Comentarios, me ayudan mucho :)
Me agrada la idea... como yo escribes sobre vampiros xD
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